Hoy, en el  nuevo capítulo de las fábulas A/B test del tito Jordi, hablaremos sobre el poder de una imagen y lo que conlleva a nivel de conversiones.

Todos conocemos el ejemplo ese de la foto del bebé que mira hacia el producto.

NinoPobre chaval, tan pequeño y ya poniéndole como ejemplo en power points de Conversion Rate Optimization. Pues bien. Ese mismo poder. Esa misma asunción se puede extrapolar a otras imágenes.

En el caso que nos ocupa, tenemos una tienda online. Sus fichas de producto son muy completas a nivel de imagen, descripción y vídeo, pero formulamos la siguiente hipótesis: ¿y si complementamos la ficha de producto dándole un toque personal?

No es ponerle el nombre del tío que está comprando, sino una imagen de una persona cerca del botón de comprar, una imagen que refuerce esa compra y con la que el potencial comprador pueda sentirse identificado, le dé buen rollo y confianza.

Lanzamos el test A/B utilizando las 10 fichas de productos más vendidos en la tienda y mostramos la versión A (sin foto) al 50% de los visitantes y la B (con foto) al otro 50. El test lo hacemos con Visual Website Optimizer. No sé si lo habéis probado. Si la respuesta es no, por Dios, probadlo ya.

El esquema de los que les presentamos es el siguiente:

Test ab

 Dejamos el test rulando una semana y, ¿cuáles son los resultados?

33% más de conversiones en la versión complementada con una imagen al lado del botón comprar. Palizón a la versión de control.

El poder de un solo jpg, señores.

[Post escrito por Jordi Ordoñez, consultor experto en Prestashop y fundador de TheProjects]