El otro día escuchamos un podcast interesantísimo de Product Hackers, en que hablan sobre la importancia de ofrecer una producto digital accesible para todo el mundo, incluidas las personas que tienen algún tipo de discapacidad, de forma que no se encuentren con ninguna barrera o dificultad.

Como nos cuentan, muchas marcas siguen pensando que adaptar su web o su app para personas con discapacidad no merece la pena, ya que piensan que es una inversión de tiempo y dinero para unos pocos. Pero hay estadísticas que demuestran que la realidad es muy distinta:

👉Un 15% de la población tiene algún tipo de discapacidad

👉Un 12% tiene problemas para ver de cerca

👉Un 8% tiene problemas motrices para manejar un ratón

Y es que la accesibilidad web no está pensada solo para personas ciegas como suele pensarse, si no que el rango de personas a las que les afecta es muchísimo mayor.

Por ejemplo, hay personas con discapacidades auditivas que necesitan que los vídeos tengan subtítulos para entenderlos, o con discapacidades cognitivas como déficit de atención o autismo, que necesitan hacer zoom o redimensionar la pantalla para que los elementos que aparecen en los laterales de lo que está viendo no le distraigan 🤨.

Pero la cosa va mucho más allá, ya que la accesibilidad web pensada para personas con discapacidad puede afectar a personas que no la tengan, como a personas mayores que van perdiendo visión o memoria, gente que utilice dispositivos pequeños, a los que les resultaría difícil distinguir los botones si fueran muy pequeños, o gente que se rompa un brazo y tenga que usar tu web con un teclado en vez de un ratón.

Aquí os dejamos un vídeo en el que podemos ver a personas ciegas que prueban la herramienta de Facebook que les permite «escuchar las imágenes» que suben sus contactos, gracias a las descripciones.

 

¿Qué podemos tener en cuenta para que nuestras fotos y vídeos sean accesibles?

A pesar de haber muchos más elementos que deben tenerse en cuenta a la hora de diseñar un producto digital accesible, nosotros nos vamos a centrar en las imágenes y los vídeos, ya que hay varios aspectos que se deben considerar para que sean accesibles.

Descripciones

Por un lado, las imágenes y vídeos deben tener una descripción alternativa, a la cual podrán acceder personas que utilicen tecnología asistida, que recoge este texto y lo verbaliza. Eso sí, es importante que el texto sea suficientemente descriptivo para que puedan visualizar la imagen en su cabeza. Si, por ejemplo, ponemos la descripción «vestido de tirantes», el usuario no puede saber de qué color es, si es un vestido largo o corto, qué corte tiene el cuello, etc. Además, podemos incluir descripciones que aparezcan cuando las imágenes no carguen, lo cual será beneficioso también para gente que se conecte desde lugares con poca conexión (discapacitadas o no) 📲.

Contraste

Además, hay que subir imágenes que tengan el ratio de contraste adecuado. Esto puede beneficiar tanto a personas que tengan problemas de visión, como a cualquiera que se conecte desde un lugar muy iluminado, lo cual dificulta ver bien la pantalla incluso subiendo el brillo.

Tamaño

Por otro lado, poner imágenes grandes cumple con dos funciones. La primera es que las personas con problemas de visión puedan verlas correctamente, así como para las personas con discapacidades cognitivas les resultará más fácil centrarse en la imagen al haber menos elementos con los que distraerse. La segunda, es llamar la atención en general de cualquier usuario (por lo cual las fotos grandes en páginas webs es actualmente tendencia), por lo que mejorará la percepción de tu marca de todos los usuarios 🧐.

Vídeos

Respecto a los vídeos, deben tener descripción de audio para personas ciegas, así como subtítulos para personas con problemas de audición. Pero además, los subtítulos pueden beneficiar a usuarios que estén en un ambiente ruidoso y no pueden oír el audio, personas que estén en un ambiente muy silencioso como una biblioteca y no quieren activar el sonido, o incluso usuarios que no entienden muy bien el idioma y les resulta mucho más fácil leerlo al mismo tiempo.

Conclusión

Es muy importante que todos los aspectos relacionados con la accesibilidad web se tengan den cuenta desde la fase inicial, des decir, desde la ideación y el diseño del producto digital. No vale con, una vez acabado el producto, hacer pruebas para ver si es realmente accesible, ya que así se pasarán por alto muchos aspectos.

Una herramienta muy sencilla de utilizar es la extensión Wave para tu navegador, que evalúa la accesibilidad web y, al tenerla activada durante el desarrollo, te va recomendando qué puedes añadir para hacerla más accesible. Además, hacer pruebas con usuarios con discapacidad para que utilicen tu producto es muy útil para que veas realmente cual es el proceso que siguen, qué dificultades se encuentran, y que cambios o mejoras proponen para perfeccionarlo.

Para concluir podemos decir que la accesibilidad es un derecho que tenemos todos los usuarios, y una obligación por parte de los que ofrecen productos digitales. Además, hemos visto que la accesibilidad web beneficia a todo el mundo, por lo que debemos contarlo como un requisito indispensable.