Todos los eCommerce, ya sea en su etapa inicial o cuando ya se ha consolidado, tienen algo en común: siempre están buscando en qué áreas pueden ahorrarse gastos, o dónde pueden optimizar recursos, de forma que el margen de beneficio sea mayor. Nosotros como creadores de contenido visual para eCommerce, somos conscientes de que hay áreas más importante que las fotografías y vídeos que muestran a los clientes, como la logística o el servicio al cliente, y por ello muchas empresas tienden a pensar que es mejor hacer internamente la creación de contenido visual para la marca, ya que a priori parece la opción más económica.

Sin embargo, hay casos en los que es recomendable externalizar este servicio, y en este post vamos a hablarte de ellos 😎.

Externalizar servicio fotografía

¿En qué casos es recomendable externalizar?

Cuando hablamos de externalizar nos referimos a contratar una empresa para que realicen las fotografías y/o vídeos de los productos que vende online. La mayoría de estas empresas proveedoras, además de las fotos, también realizan el proceso posterior de retoque para dejar las imágenes de la manera más óptima que se desee (dependerá siempre de los resultados que se deseen y del dinero que puedan invertir en ello, ya que es un proceso en el que se tiene que invertir una parte importante de tiempo).

En nuestro caso, también ofrecemos asesoramiento a las marcas, de forma que, teniendo en cuenta los resultados que quiere obtener, y siendo fieles a su imagen de marca, creamos el contenido que consideramos que les va a funcionar mejor.

Por lo general, es recomendable externalizar estos servicios en los siguientes casos:

1. Tiendas online que están empezando

Normalmente, en la etapa inicial de un eCommerce, la mayor parte del tiempo se invierte en las áreas principales de la empresa, dejando un poco de lado áreas más secundarias como la fotografía. Además, al no tener experiencia y no saber el tipo de contenido que funciona en ese momento, lo más probable es que haya que tirar de prueba y error para dar con el tipo de contenido adecuado para tu marca, lo cual significa una inversión de tiempo que, normalmente, no nos sobra cuando estamos empezando ⏱.

2. Tiendas que apuestan por un contenido más complejo

Cada vez más marcas buscan innovar con su contenido visual, ya que cada vez hay más competencia en el sector, y quieren diferenciarse de sus competidores. En estos casos, en los que las empresas quieren apostar por contenido como fotografía 360º, fotos de bodegones más complejos o contenido que requiera un retoque más avanzado, lo mejor es contar con profesionales que sepan hacerlo correctamente.

Si intentas realizar fotos o vídeos que requieran un equipo especializado sin contar con él o sin saber cómo utilizarlo correctamente, lo que empezó para mejorar la reputación y percepción de tu marca, podrá acabar en todo lo contrario, ya que en este tipo de contenido se nota mucho cuándo está bien hecho y cuándo no 🤨.

3. Marcas que no renuevan sus productos con mucha frecuencia

Si trabajas con una empresa proveedora de contenido visual, normalmente tendrás que enviar tus productos a su estudio para que puedan crear las fotografías y vídeos. Esto, requiere un extra de tiempo de espera, más el que se necesita para la creación y retoque del contenido. Por ello, a las empresas que lanzan nuevos productos constantemente, como algunas marcas de moda que tienen nuevas colecciones semanalmente, les sale más rentable tener su propio equipo de fotografía. Sin embargo, para las marcas que lanzan nuevos productos con menos frecuencia, normalmente no necesitan el contenido con tanta inmediatez como en el caso anterior, y además no les saldría rentable tener su propio equipo si se va a utilizar pocas veces al año.

4. Empresas que no tienen espacio en sus instalaciones

Para realizar un shooting de fotografía o vídeo, ya sea fotos de producto básicas, fotos con modelo, fotos 360º, etcétera, hace falta un espacio físico considerable. Esto es algo que las empresas no suelen tener en cuenta, pero si quieren realizar fotos decentes para su eCommerce, necesitarán tener espacio para colocar focos, una mesa grande para colocar los productos, una pared con fondo neutro que funcione como fondo, etc.

Y lo cierto, es que muchas empresas no cuentan con instalaciones que cuenten con ese espacio, por lo que lo más recomendable es que recurran a una empresa externa que les cree el contenido visual en su estudio 📸.

6. Empresas cuyos productos no tienen un margen de beneficio muy bajo

Cuándo los productos a la venta dejan muy pocos márgenes de beneficio,  no es lo más rentable contratar externamente fotos profesionales. En estos casos habrá que tratar de que los distribuidores del producto faciliten fotos de los mismos, o hacer unas fotos de una calidad mínimamente aceptable dentro de la propia empresa para ahorrar costes 🤷‍♀️.

7. Empresas que sí cuentan con el espacio, pero quieren un resultado profesional

Por otro lado, hay empresas que si tienen instalaciones suficientemente grandes y que cumplen con los requisitos para realizar buenas fotografías, pero, ya sea por falta de tiempo, falta de recursos o falta de experiencia, no se ven capaces de encargarse de ese servicio a nivel interno. En esos casos, nosotros nos trasladamos a sus instalaciones con nuestro material, y realizamos ahí las sesiones.

8. Empresas que cuentan con un presupuesto notable

A pesar de que el contenido visual creado por profesionales se acaba amortizando, si que es cierto que es necesario un presupuesto inicial que permita pagar el servicio. Por ello, si tu empresa se encuentra en una situación económica positiva, podrás despreocuparte de la realización de fotos y vídeos de tus productos y dejar que se encarguen otros. ¿Qué hay más cómodo que tener que preocuparte solo por recibir tus fotos y vídeos listas para publicar? 😜

Costes ocultos de internalizar la fotografía

A pesar de haber casos en los que las empresas optan por hacer las fotos y vídeos sin contar con ninguna empresa externa y les sale muy bien la jugada, hay otras que lo intentan y se acaban dando cuenta de que requiere más gastos de lo que pensaban. Por eso, te vamos a contar los tres costes ocultos que no se suelen tener en cuenta al realizar tu propio contenido visual para tu eCommerce 💸.

1. Tu tiempo vale mucho dinero

Cuando montamos una tienda online, por regla general, el recurso más preciado y del que menos disponemos es el tiempo. Tenemos que hablar con proveedores, hacer selección de productos, preparar las descripciones de los mismos, hacer tareas de marketing (o como poco supervisar el desarrollo del plan de marketing), controlar que los pedidos salen bien, estar cerca de los clientes para ver si están contentos, etc.

Son mil y una tareas, seguramente ninguna excesivamente compleja o que nos lleve demasiado tiempo, pero en global los días se quedan cortos, y eso que cuando uno emprende en eCommerce, como cuando emprende en cualquier otra actividad, las jornadas de 8 horas son una utopía y se suelen alargar hasta que el cuerpo no da más de si.

Hacer fotografías, o al menos fotografías «decentes», con la suficiente calidad como para que nos ayuden a vender, no es un proceso ni fácil ni rápido, y mucho menos para uno no profesional de la fotografía. Así pues, si tenemos decenas, cientos o miles de productos en nuestro catálogo y queremos fotografiarlos, vamos a dedicar días (y por lo general bastantes) a esta tarea.

Si externalizamos la elaboración de las fotografías, podremos centrarnos en otras tareas más importantes, donde podemos aportar más valor y donde seguramente también disfrutemos más.

2. Los costes de retoque se pueden disparar

Una vez hechas las fotografías, por lo general hay que hacer, como poco, un retoque básico para ajustar los niveles, colores, y darle un acabado más convincente. Si las fotografías que sacamos ya tienen una cierta calidad, están bien hechas, bien iluminadas, con un enfoque correcto, las necesidades de retoque serán mínimas 🧐.

Ahora bien, si trabajamos sobre un material base que no está bien realizado, necesitaremos hacer mucho más retoque para que las fotografías lleguen a un mínimo de calidad. Esto hace que la tarea de retoque ya no sea sencilla y muy seguramente ya no podamos hacerla nosotros, por lo que deberemos externalizar el retoque.

Si externalizamos el retoque y las fotografías base no son buenas, nos encontramos que hay que hacer mucho trabajo para mejorar las fotografías, y por tanto, el coste final del retoque puede llegar a ser incluso mayor que el de realizar de forma adecuada las fotografías en una primera instancia.

En nuestra experiencia, y habiendo vivido situaciones donde nos han llegado con fotografías de baja calidad para que las mejoremos, llegados a este punto es mejor empezar de 0, ya que conseguiremos mejores resultados y en muchos casos hasta ahorraremos costes. Pero claro, el tiempo invertido en realizar las fotografías ya no se puede recuperar.

3. También debemos contar lo que dejamos de vender

Supongamos que nos hemos apañado para hacer las fotografías y hacer el retoque nosotros mismos. Hemos dedicado un buen tiempo pero al menos, ¡tenemos fotografías para nuestra tienda online!🥳 Si hemos conseguido unos buenos resultados, al menos tendremos unas fotografías que convenzan a nuestros usuarios de los productos que van a comprar, por lo que quitando el tiempo invertido, todo estará en orden.

La realidad es que llegados a este punto, en muchos casos, nos encontramos con fotografías con una calidad pobre, que no transmiten adecuadamente el producto, y por tanto, no nos ayudan a vender. Aquí es importante recordar algo que comentamos muy habitualmente, en eCommerce la fotografía es el producto, porque como los usuarios no pueden tocar el producto, mirarlo desde todos sus ángulos y apreciar los detalles del producto físico, necesitamos ofrecerle material visual para compensar esta desventaja.

Si nuestras fotografías no convencen, bajará nuestra conversión, aumentarán las devoluciones y ofreceremos una mala experiencia de usuario 📉. En definitiva, estaremos perdiendo mucho dinero, tanto en el corto plazo (conversión) como en el medio (devoluciones) y en el largo plazo (experiencia de usuario).

Conclusión

Como hemos visto, no hay una respuesta única para todas las empresas, ya que depende mucho de factores como el tamaño, los recursos, el tiempo y la experiencia de cada una. Por ello, debes analizar cuál es la situación de tu marca y decidir si puedes ofrecer un contenido visual de calidad a tus clientes sin necesidad de recurrir a otra empresa, o si te sale más rentable contar con profesionales que se encarguen de ello 😎.