Si hablamos de formas que tienen las marcas de diferenciarse de sus competidores y de sorprender a sus clientes, la Realidad Virtual, Aumentada y Mixta son de las más complejas, ya que es necesario contar con tecnología bastante avanzada y personal que sea experto en el tema, o colaborar con empresas especializadas que se dedican a ese sector.

Sin embargo, con la llegada del COVID-19, las empresas tienen que encontrar la forma de llevar la experiencia al cliente más que nunca, sin necesidad de que estén físicamente allí. Por ello, a pesar de que la utilización de este servicio lo llevamos viendo desde hace años, este año ha aumentado mucho su demanda.

Realidad Virtual (VR)

Este formato consiste en ofrecer al usuario una inmersión total en un mundo ficticio gracias a dispositivos especialmente diseñados para ello.

El servicio de VR empezó en el mundo de los videojuegos para aumentar su realismo. Sin embargo, cada vez más empresas lo están utilizando para mejorar la experiencia del cliente, ya sea para mejorar la experiencia de compra o para hacer posible su asistencia a eventos de forma virtual.

Existen dos tipos de Realidad Virtual, la interactiva y la pasiva. En la interactiva, los usuarios tienen la posibilidad de interactuar con el mundo virtual que se le presenta, mientras que en la pasiva el usuario actúa como mero espectador.

Este tipo de servicios se emplean sobre todo para ofrecer experiencias exclusivas a los usuarios, ya que, al ser totalmente virtual, tienen la oportunidad de hacerles salir de su realidad y vivir algo totalmente ficticio durante un rato 🛸.

Aquí tenéis un ejemplo de Realidad Virtual, en el que Topshop ofreció la posibilidad de asistir a su desfile en la Fashion Week de Londres a unos pocos privilegiados, sin estar realmente allí.

Realidad Aumentada (AR)

La AR consiste en añadir “capas” de información virtual al mundo real, mediante elementos digitales que se integran en el entorno del usuario. En este caso, a diferencia del anterior, el usuario no se aísla completamente del mundo real, ya que los dispositivos permiten ver ambos entornos.

Aunque todos esto suene muy “futurista”, la realidad es que lo vemos diariamente sin darnos cuenta, ya que los famosos filtros de Instagram y Snapchat forman parte de este fenómeno. Este mismo formato de añadir filtros, lo están utilizando muchas marcas de belleza, como Maybelline, Sephora y L’Oreal. Gracias a esta tecnología, los usuarios pueden elegir el producto que quieren probarse, y se le aplica un filtro para simular que lleva el producto elegido, pudiendo elegir aplicárselo en tiempo real (abriendo la cámara desde la propia aplicación o página web), o a una foto suya.

Esto también lo están aplicando varias marcas de gafas, como Hawkers y Multiópticas, de forma que el cliente puede “probarse” sus gafas desde casa en caso de que quiera comprar por online.

Eso sí, a pesar de que es probable que en poco tiempo mejore la calidad de estos servicios, hay que decir que todavía no han conseguido que estos probadores sean muy realistas, especialmente con el maquillaje.

Probador virtual maquillaje

Otro ejemplo de Realidad Aumentada es el nuevo servicio de IKEA, llamado “IKEA Place”. Como podéis ver en el siguiente vídeo, este servicio te da la oportunidad de ver cómo quedarían los muebles de IKEA en tu casa, añadiéndolos de forma virtual a través de tu móvil. La aplicación te permite mover los muebles y ajustar su tamaño.

Lo mejor de la AR es que en muchas ocasiones los usuarios no necesitan tener un equipo especializado para poder utilizarla, como ocurren en el caso de la realidad virtual. En este caso, muchos servicios son diseñados para smartphones y tablets.

Realidad Mixta (MR)

Este formato es el término medio entre Realidad Aumentada y Realidad Virtual. Lo que busca la realidad mixta es disminuir la línea de separación entre el mundo real y el mundo artificial, para mejorar la experiencia del usuario.

Debido a que tanto la Realidad Aumentada como Realidad Mixta combinan elementos digitales y elementos reales, muchas veces se confunden ambos términos.

Para que podáis entenderlo, la MR se encuentra en un punto más cercano al mundo virtual, y es mucho más compleja que la Realidad Aumentada. En la Realidad Aumentada, si colocamos un objeto virtual encima de una mesa real y movemos la mesa, lo más probable es que el elemento virtual se quede flotando o simplemente desaparezca. En el caso de la Realidad Mixta, al mover la mesa el objeto virtual se movería con ella, ya que hay una mayor integración de ambos entornos.

Para que veáis un ejemplo, aquí tenéis el último servicio de Realidad Mixta lanzado por Microsoft, llamado Microsoft Mesh.

Este artículo es una extracción de nuestra Guía de Vídeo para eCommerce, en la que hablamos de numerosas tendencias de vídeo de producto que cada vez más empresas están utilizando, además de consejos para aplicarlos a tu propia marca.