Hoy queremos hablar de una de nuestras técnicas para realizar las fotografías de producto de ropa, Flatlay. Consiste en colocar la prenda sobre una superficie plana y realizar la fotografía desde arriba, cenitalmente. Es una de las técnicas más usadas para sacar fotografías de ropa.

Como veis (abajo), no son necesarios ni modelos ni maniquíes lo que permite abaratar un poco los costes de las fotografías al no tener que pagar a un modelo o alquilar/comprar un maniquí. Sin embargo conlleva otras problemáticas que hay que tener en cuenta para que la fotografía quede lo mejor posible.

Es importante que la superficie donde se coloque la prenda sea completamente plana y de color blanco, para que no haya contaminación cromática en la prenda. Imaginaos que fotografiamos una chaqueta beige, como la de la foto, sobre una superficie roja,  al ampliar la imagen apreciaríamos en los bordes de la prenda un color rojizo, provocado por la reflexión de la superficie. Otra cosa sería que realmente la prenda vaya a ir colocada sobre un fondo rojo con seguridad, entonces no habría problema

Consejo: planchar las prendas, os ahorrará mucho tiempo de postprodución. Sino tienes mucha práctica con la plancha y no cuentas con quién te pueda ayudar con ella, existe un maravilloso invento llamado plancha de vapor. Lo bueno de esta plancha es que que no te hace falta tabla de planchar y los resultados en la ropa son muy buenos, la recomendamos sobretodo para prendas delicadas.

bikinichaqueta beige

Claramente hay unas prendas que son más agradecidas que otras para este tipo de técnica, a ver si os podemos ayudar con las difíciles. Al colocar la prenda sobre una superficie, todos los pliegues que pueda tener la pieza se quedan algo aplastados, haciendo que la ropa no quede muy favorecida. Os voy a confesar uno de nuestros pequeños secretos para solucionar este específico problemilla. Fijaos en el vestido (abajo), los pequeños pliegues que se aprecian de cintura para abajo han sido rellenados con algodón para ayudar al vestido a marcar  un poco la forma ¡Voila! Sólo con este pequeño detalle ya hemos conseguido dar un poco de volumen a una prenda que estaba quedando completamente sin vida.

La ropa blanca sobre fondo blanco (abajo) es otra de las situaciones con las que nos podemos encontrar. Por suerte tiene una solución muy sencilla, subexponer un poco la fotografía. Es decir, hacer la foto un poco más oscura de lo técnicamente correcto, así conseguiremos que el blanco de nuestro producto se vuelva un poco gris. Si no convence mucho la solución de reducirle el blanco al objeto, se puede hacer justamente lo contrario, podemos oscurecer un poco el fondo, para así dejar la prenda blanco puro.

vestido corto blanco
camisa blanca

Es importante que la luz con la que iluminemos sea suave, para evitar sombras duras, y que esté distribuida de una forma homogénea por toda la prenda, es decir, que toda la prenda quede igualmente iluminada.

También es muy importante intentar colocar lo mejor posible el producto, el reto está en conseguir enseñar el producto de una manera informativa, atractiva y dentro de lo que se pueda, creativa.

pantalon tirantescorbata lunares